Ultimos Pensamientos

Ultimos Pensamientos

Al estar con mi maravillosa familia anfitriona ha sido una aventura increíble. Definitivamente, Ecuador ha tenido un gran impacto en mí. Ha cambiado la manera en la que veo todo. El tener una familia anfitriona tan humilde me ha ensenado a mí como ser más humilde, y apreciar a la vida y a la familia más. Los quiero mucho y los llevare en el corazón siempre. Al pasar el tiempo aquí en Ecuador, no note que tanto he crecido estas dos semanas y cuatro años en el programa REACH. REACH me ha ensenado mucho y aprendo más acerca de mí todos los días, también al estar aquí. Aprendí a ser responsable, a ser humilde y amar sin condiciones, y lo más importante, a tener una mente abierta. Amo a Ecuador y no puedo esperar a regresar. Y claro, a visitar a mi familia anfitriona.

REACH ha sido una gran aventura, con grandes memorias, y aun mejores personas. Como a mi familia anfitriona, los quiero a cada uno de ustedes en el programa. Siempre tendrán un impacto en mi vida, por lo que aprendimos en REACH. Nunca es un adiós, más bien un “nos vemos pronto”. A Ecuador, mi familia anfitriona, y a los estudiantes, y a REACH. Gracias por todas las experiencias, fue una muy buena caminata y espero a continuarla hasta llegar a la cima de la montaña.

Con cariño, Lupita

Despertar talentos olvidados

Hoy continuamos a trabajar en la glorieta en la escuela aquí en Pstavi. ¡Ya hemos trabajado en esto algunos días y ayer y hoy hicimos cemento, y que proceso es! Es increíble ver como se está formando la glorieta al construir la fundación. Parecía que teníamos poca energía, pero después de un almuerzo delicioso y una siesta, la mayora estaba animados por la actividad de la tarde que era bailar salsa y hacer pulseras. ¡Yo fui parte del primer grupo que bailo y me anime mucho! Se me había olvidado cuanto me gusta bailar. Me regreso a los días cuando todo era simple, y no me tenía que preocupar acerca del trabajo o responsabilidades de adulto, en vez  escucho la música y  estoy absorto en lo que me gusta hacer. ¡En la corta hora y media en la que bailamos, se me olvidaron todas mis preocupaciones de estar enferma y cansada, y solo me deje llevar por la música y baile con el corazón! Aun cuando cambiamos grupos para que aprendiéramos hacer pulseras, me metí con el otro grupo para seguir bailando. Los maestros que nos ensenaron a bailar y hacer pulseras fueron un grupo padre de colombianos que compartieron su cultura y sus talentos con nosotros. 

Más tarde por la noche, nos reunimos y tuvimos una reflexión y jugamos un juego interesante de mafia para terminar el día. Al día siguiente nos tocó ser leñadores por un par de horas. Continuamos a trabajar en la glorieta y fuimos a un bosque cercano a cortar árboles. Fue muy divertido al esperar a ayudar a jalar a los arboles mientras alguien cortaba y gritaba “timber!”, lo que se grita cuando va a caer un árbol.

Fue una experiencia única, tal como la merienda de la tarde. Nos fuimos a Lechero, que es una pequeña colina con un árbol muy viejo, que yo pienso tiene una historia muy padre. Nos sentamos a comer pizza y escuchamos la historia de origen del árbol. Había dos tribus en guerra en esta región. Una niña estaba sentada cerca del lago, cuando vino un niño de la otra tribu. Por supuesto, se enamoraron al instante. Su lugar secreto para reunirse era el lago y decidieron que la única manera de estar juntos era si se iban lejos. Mientras huían, la gente el noto y corrieron detrás de ellos. Llegaron a la cima de la colina y le pidieron a un sabio Imbabura ayuda para que pudieran estar juntos. Él les concedió el deseo y convirtió al hombre en un árbol y a la mujer en el lago. De esta manera siempre se pueden ver, pero la condición es que nunca se pueden tocar. 

Fue muy bonito estar en esta Colima y ver el árbol y el lago en el fondo y a Imbabura atrás. Fue asombroso ver a todo esto. Con tan bello paisaje, tenía sentido que todos nos sentáramos y contáramos historias de lo que el programa de REACH a significado para nosotros estos últimos cuatro años. Este viaje es para los libros de recuerdos, pero también los últimos cuatro años. Las historias y las palabras que compartimos tienen mucho significado y esta fue otra experiencia emocionante para añadir a este viaje increíble. ¡Ya está cerca del final, pero estoy animada por los últimos días!

Monika Z.

 

Minga y la Carne Asada Familiar

No soy escritora. O hablo demás o no se expresarme y  confundo a la gente. Por eso es que cuando dibujo, no hay mucho dialogo y hay más movimiento corporal. Quiero agradecer a Ken por darme esta idea, fue un proyecto divertido. Así que en vez de escribir, hice dibujos de lo que eh estado haciendo estos últimos días. 

El dibujo arriba es de lo que hicimos en Minga, un día de trabajo comunitario en el pueblo en donde todos se juntan y trabajan en un proyecto. La parte de arriba a la izquierda demuestra a una persona cargando un pedazo de tierra/pasto para colocarlo al lado de la calle. Arriba a la derecha demuestra lo que hicimos después, que fue remover tierra con la azada al fondo de la calle para hacer drenaje. Abajo en la página, hay un dibujo de nuestro último proyecto, que fue plantar árboles en la banqueta. 

El dibujo arriba es de lo que hicimos en Minga, un día de trabajo comunitario en el pueblo en donde todos se juntan y trabajan en un proyecto. La parte de arriba a la izquierda demuestra a una persona cargando un pedazo de tierra/pasto para colocarlo al lado de la calle. Arriba a la derecha demuestra lo que hicimos después, que fue remover tierra con la azada al fondo de la calle para hacer drenaje. Abajo en la página, hay un dibujo de nuestro último proyecto, que fue plantar árboles en la banqueta. 

Después de Miga, las familias y los participantes de REACH se subieron a un camión y viajaron a la cascada Peguche para una carne asada familiar. El dibujo a la izquierda ensena donde Shannon, Ken, Erica y Danika cocinaron la comida. El dibujo a la derecha es de las papas fritas y el helado. Después de la carne asada, los participantes de REACH decidieron que esto era esencial para terminar el día, así que fuimos a comprarlo. Pasamos la tarde hablando y disfrutando. 

Después de Miga, las familias y los participantes de REACH se subieron a un camión y viajaron a la cascada Peguche para una carne asada familiar. El dibujo a la izquierda ensena donde Shannon, Ken, Erica y Danika cocinaron la comida. El dibujo a la derecha es de las papas fritas y el helado. Después de la carne asada, los participantes de REACH decidieron que esto era esencial para terminar el día, así que fuimos a comprarlo. Pasamos la tarde hablando y disfrutando. 

Shaira G. 

Explorando las corrientes rápidas de agua

5 de julio, 2016

De verdad es asombroso cuanto trabajo hemos terminado esta semana en la comunidad. Tuvimos un gran descanso hoy, y fue muy diferente de los otros días que hemos pasado. Hoy fuimos en lanchas por las corrientes rápidas de agua. Como todos, yo estaba un poco nervioso porque la mayoría de nosotros nunca habíamos hecho esto. Yo tenía miedo de caerme de la lancha, pero los maestros fueron muy precisos al ensenarnos que hacer si nos caíamos. Yo me puse de voluntario para brincar en el agua y déjenme decirles que es el agua más fría en la que yo eh nadado. Ya cuando salimos del lanzamiento, estuve asombrado por la experiencia. Las corrientes y el agua nos llevaron por un escenario bello muy rápido. Todos se divirtieron y se empaparon. Mi lancha termino al final, pero fue una experiencia que nunca olvidaremos. El rio Chota está lleno de memorias inolvidables. ¡Mañana empezamos la Minga, que la verdad no sé qué es, pero espero que sea divertido!

 Misael G.

Que rapido se fue el tiempo

Que rapido se fue el tiempo

 3 de Julio, 2016

Es asombroso como los días comienzan a volar. Los primeros días del viaje me dejaron con un sentimiento como si estuviera en Ecuador por semanas, pero ahora que estoy acostumbrado con mi familia anfitriona, los días pasan más rápido de lo que me gustaría. Acabo de colgar mi ropa lavada afuera, bajo el bello cielo de Ecuador. Podría pasarme horas aquí en este balcón, mirando sobre Quichinche por horas. Joceline y yo salimos temprano con el resto del grupo a comer helado y las MEJORES papas fritas que he comido. Algo tan simple como caminar por la vecindad fue divertido. Eh notado que sin las distracciones que tengo en casa, es más fácil divertirme. Para mí, es más fácil estar presente y disfrutar cada momento aquí.   

Hoy, en grupo, fuimos a una estación meteorológica que queda como a una hora de donde vivimos. Conocimos a Gallo, el que vigila los instrumentos, y la persona que colecta la información acerca del clima. Lo que estaba diciendo realmente resonó conmigo cuando empezó a hablar sobre el cambio climático. Algo que note cuando llegue a Ecuador es qué bello es el país. Recuerdo que me sentí emoción de estar en un lugar tan natural y prístino en contraste a los Estados Unidos que es más industrial y comercial. Cuando el señor expresó su enojo, porque se está dañando a Ecuador, por la falta de protección del ambiente natural, realice que él y yo tenemos el mismo miedo acerca de nuestros hogares. En vez de ver a Ecuador como un lugar sin contaminación y sin efectos nocivos del clima, ahora entiendo que este lugar también está sufriendo. Hoy me ayudo bastante, porque por fin deje de percibir a los EEUU y Ecuador como dos lugares diferentes. Los dos lugares tienen algunos de los mismos problemas, y al escuchar al señor hablar del cambio climático en Ecuador, me ayudó a relacionar a los dos lugares.

Antes de hoy, estábamos pintando dos salones en la escuela Panecillo. Primero lijamos todas las paredes (¡todavía me duele el brazo!) y luego pintamos. Fue muy divertido y fue bonito ver el producto completo en el que colaboramos. Durante esos días me sentí con nostalgia y también físicamente mal, pero al jugar con los niños en la escuela me sentí mucho mejor. La mañana antes de que empezamos a pintar, algunos de nosotros nos unimos a un juego de fútbol con los niños. En los primeros cinco minutos del juego, se me olvido de mi mal humor y mi dolor de garganta. Mi enfoque estaba en los niños y que tanto nos estábamos divirtiendo. Conectarse con los niños en Ecuador, me ha hecho sentir menos nostálgico, porque a pesar de algunas diferencias, los niños son básicamente iguales en todos los países. Sin importar a donde vaya, los niños siempre están llenos de energía, animados por jugar, y siempre son mejores deportistas que yo. Tener la oportunidad de pasar tiempo con los niños de Ecuador es tan valorable, no solo porque me hace sentir menos nostálgico, pero porque me da otra perspectiva acerca de cómo aprender de Ecuador.

La niñez es un tiempo que todos recordamos, y ver como es la niñez aquí en Ecuador me ayuda a relacionarla a la vida en los EEUU.

Ya sea notar la feroz competitividad de mi sobrina anfitriona (que rivaliza con la mía propia) o ver que tan fuertes son los niños aquí, después de que se caen  o los patean durante el futbol, pasar tiempo con ellos me enseña lo que de verdad es ser ecuatoriano.

Aunque solo hemos estado aquí un poco más de una semana, he aprendido mucho y tenido varias experiencias. Cada día es tan lleno de nuevas experiencias y siempre voy a la cama con mucho cansancio. Caída día tengo más confianza y más ánimo acerca de lo que está por venir. Y sea la comida o la belleza natural, o los niños, Ecuador constantemente me da nuevas maneras de aprender y vivir.  

-Becky A. 

Encontrando un sentido de hogar en manera inesperada

29 de junio, 2016

Esta mañana Misa (Misael) y yo despertamos y desayunamos con nuestra familia anfitriona. Comimos plátano cocido y leche caliente. Yo añadí café y estaba muy bueno :) A Misa no le gustó mucho el plátano pero yo pienso que estaba bien. El hijo de la familia, Michael (tiene tres años) quería que lo caminara a la escuela y lo lleve. Michael se convirtió en el realce de mi día, y ya sé que será difícil despedirme de él y de mi familia anfitriona. Un poco después cenamos y me senté con Mida (mi mama anfitriona) y con Michael, y le ensene los colores en inglés, y ella me los enseno en español. Estoy intentando formar una conexión individual con cada uno de ellos. ¡Hasta la fecha, el papa ha sido el más difícil, con Mida es más fácil por que le pregunto todo acerca de lo que está cocinando, y ambos amamos el café!

Creo que estamos al punto en donde la emoción inicial se está borrando, y nos sentimos nostálgicos y extrañando a casa, bueno es mi caso. Creo que está bien y sé que es normal. Hoy me sentí un poco triste, pero me siento mucho mejor. Cuando llegamos a casa, Mida me pregunto acerca de mi día. Le dije “estoy nostálgica” después de una búsqueda en Traductor de Google, pero no sé si me entendió o si se perdió el mensaje en la traducción, pero después de la cena decidió llevarnos a la casa de su hermana, que vive en la misma calle. No me sentía bien ya que soy un poco anti social, pero no pude decir no. Entonces fuimos y estoy contenta que fui. Nos contaron historias de su niñez y aun que no se español, bueno no sabía antes de ir, pero capture la esencia de la conversación, que estuvo padre. Compartimos risas y nos divertimos. Me entro el pensamiento al estar ahí que estas personas dejaron a extraños entrar en su hogar, y nos tratan como familia, y me sorprende. Sé que voy a extrañar a mi familia cuando me tenga que despedir.

- Andrew S. 

Conociendo a las familias anfitrionas

Conociendo a las familias anfitrionas

26 de Junio, 2016

Cada día será diferente, ahora que ya no estamos con el grupo. Al comienzo del día sabía que había una larga jornada por delante, llena de emoción y nervios. Ir de compras para la familia fue fácil y divertido. Sin embargo, el conocer a la familia comenzó en un punto bajo, pero rápidamente se elevó. Estaba tan nerviosa que todo lo que hice al conocer a mi familia fue sonreír y afirmar con la cabeza. Era reconfortante saber que Monika (que también es parte de REACH) estaba conmigo. Inmediatamente que conocimos a nuestra familia, dejamos las maletas y fuimos al pueblo con ellos. Fuimos a ver a donde nuestra mama (Mama Murjar) vende sus blusas bordadas. Después de pasar un tiempo en el pueblo, regresamos a casa. Al llegar a casa, Mama Murjar comenzó a cocinar la cena mientras nosotros desempacamos. Finalmente hicimos un acto de fe, y rompimos el hielo con nuestra familia y les ensenamos a los niños como jugar con cartas. En cambio, ellos nos ensenaron a jugar “burro.” Creo que es una locura que una familia deje que dos extrañas se queden en su casa, pero creo que ellos también hicieron un acto de fe.

Clarissa B. 

Primeras Conexiones

Primeras Conexiones

25 de Junio, 2016

Esta noche para cenar, fuimos a la Plaza de Pancho en donde habían varios puestos de comida. Nos dividimos en grupos y mi grupo decidió comprar empanadas para el postre. Aquí es en donde conocí un nuevo amigo. En nuestra mesa había un niño de dos años con un carro de juguete. Me lo pasó a mí, y yo, hacienda sonidos de carro se lo regrese. A él le gustó mucho y continuamos a pasar el carro de ida y vuelta, riéndonos y sonriendo juntos. Él no hablaba todavía, y yo no sé mucho español de todas maneras, pero nos pudimos reír juntos. Esto me ha dado confianza y animo de conocer a mi familia anfitriona mañana, ya que aunque no nos podamos comunicar verbalmente, todavía tendremos un gran tiempo.  Ni eh estado en Ecuador tres días, pero de todas las experiencias que eh tenido, mi compañerito ha impulsado este viaje para mí.

- Skyler G. 

Orientándose en Otavalo

24 de Junio, 2016

Hoy fuimos a una “búsqueda de tesoros” en Otavalo. Esta actividad se diseñó para ayudar a los miembros de REACH a comprender el nuevo ambiente en el que estamos. Nos dividimos en grupos y nos fuimos en nuestro camino. Para unos de nosotros, la actividad nos hizo salir fuera de nuestra zona de confort. La mayoría de nosotros no hablamos español, pero la actividad requería que le hiciéramos preguntas a la gente local, desde pedir direcciones hasta el costo de la fruta guanábana. Personalmente, me sentí nerviosa porque no hablo ni una palabra de español, pero esto poco a poco está cambiando. Estoy muy orgullosa de mi misma, y de todos los demás que salieron de su zona de confort e intentaron interactuar con una nueva cultura. Me sorprendió lo difícil estar inmerso puede sentirse, pero sé que estamos en camino a vivir una experiencia única al acostumbrarnos a vivir en este ambiente. ¡No puedo esperar a ver que tiene reservado el resto del viaje para nosotros!

-Kristen C.

Aprendizaje basado en experiencias

21 de junio, 2016

Hace cuatro años me subía a un tren con once otros individuos que no conocía, pero con quien pasaría los siguientes años viajando con mochila al hombro, cocinando, y aprendiendo como ser responsable financieramente. En un día, me subiría a un avión para viajar trece horas hacia Ecuador con 12 estudiantes de REACH, con quienes había empezado esta jornada de cuatro años. La gente a quien le eh platicado del viaje me pregunta si estoy animada o si estoy nerviosa. Pero la verdad es que no eh tenido una buena respuesta para estas preguntas. Se me ha dificultado pensar cómo será mi experiencia en Ecuador. Pase los primeros 18 años de mi vida viviendo en el mismo pueblo rural, en la misma calle, en la misma casa. Desde la escuela prescolar, hasta la preparatoria tuve los mismos amigos. Es difícil imaginarme en otro país, cuando solo se una manera de vida. No sé qué esperar, pero espero regresar a mi pueblo rural con una perspectiva más amplia.

Un día típico para mi durante el año académico consiste en remar, asistir a clase, ir a trabajo de estudiante de práctica, cuidar a niños, e intentar de tomar una siesta o comer algo entre todo eso antes de dormirme y levantarme a repetirlo todo el próximo día. Es fácil quedar atrapado en las rutinas cotidianas. Nos ensenan en la escuela, desde temprana edad, que tenemos que estar en un salón especifico, en un tiempo específico, y si no, hay consecuencias. A menudo me encuentro negando invitaciones para acampar, noches de cine, a noches fuera con amigos, porque “no tengo tiempo.” Pero si pasamos la vida estrictamente en rutina, entonces estamos enfocados en donde se tiene que estar en una hora, en vez de apreciar lo que está sucediendo en el momento. Creo que algo que se me hará difícil en Ecuador, es que ellos no están tan preocupados por el tiempo, y manteniéndose en un horario, como lo hace nuestra cultura. De lo que eh leído, ellos viven la vida despacio. Los negocios no necesariamente tienen horarios en los que abren y cierran, es más basado en si se sienten listos. Si un amigo te dice que te ve a las 5pm, quizá lleguen cuarenta minutos tarde, y esto se considera aceptable. Durante mis semanas en Ecuador, espero vivir pacientemente. Al vivir una vida a un paso más despacio, espero que me ayude a apreciar mi vida mucho más.

Al viajar a territorios desconocidos, se espera alguien quiera regresar a lo que conoce y se le es familiar. Yo creo que es fácil interactuar con otros que viajan, porque conocen tu lenguaje, cultura y costumbres. Pero eso nos remueve de las experiencias en el nuevo país. A pesar de estar lejos de casa, espero mantener una mente abierta. Estoy interesada en aprender acerca de la cultura de los ecuatorianos al quedarme con mi familia anfitriona, y sé que me ayudara. Después de vivir con una familia, espero entender lo que valoran en la vida. Quiero entender los diferentes papeles que cada miembro de la familia tiene. Quiero aprender acerca de las tradiciones en las que participan cada ano.

Ay tanto que puedes aprender acerca del mundo al viajar, que no se puede ensenar en un salón. A pesar de que mi universidad ofrece cuatro cursos diferentes acera de la gente indígena quechua de Sur América, su lenguaje, cultura, y su historia, estos cursos no pueden ensenar lo que se puede vivir en el mundo actual. Estos cursos se ensenan del punto de vista de un profesor, basado en sus conocimientos y experiencias. Estar en un salón con treinta estudiantes que no saben nada acerca de los Quechua, y están tomando la clase solo porque les parece interesante, no me provea con la misma percepción de viajar a Ecuador personalmente. Cuando te inmersas en un país y su cultura, ahí es cuando aprendes más, no sentada en un escritorio 4,500 millas lejos de la fuente.

- Brooke