26 de Junio, 2016

Cada día será diferente, ahora que ya no estamos con el grupo. Al comienzo del día sabía que había una larga jornada por delante, llena de emoción y nervios. Ir de compras para la familia fue fácil y divertido. Sin embargo, el conocer a la familia comenzó en un punto bajo, pero rápidamente se elevó. Estaba tan nerviosa que todo lo que hice al conocer a mi familia fue sonreír y afirmar con la cabeza. Era reconfortante saber que Monika (que también es parte de REACH) estaba conmigo. Inmediatamente que conocimos a nuestra familia, dejamos las maletas y fuimos al pueblo con ellos. Fuimos a ver a donde nuestra mama (Mama Murjar) vende sus blusas bordadas. Después de pasar un tiempo en el pueblo, regresamos a casa. Al llegar a casa, Mama Murjar comenzó a cocinar la cena mientras nosotros desempacamos. Finalmente hicimos un acto de fe, y rompimos el hielo con nuestra familia y les ensenamos a los niños como jugar con cartas. En cambio, ellos nos ensenaron a jugar “burro.” Creo que es una locura que una familia deje que dos extrañas se queden en su casa, pero creo que ellos también hicieron un acto de fe.

Clarissa B.