29 de junio, 2016

Esta mañana Misa (Misael) y yo despertamos y desayunamos con nuestra familia anfitriona. Comimos plátano cocido y leche caliente. Yo añadí café y estaba muy bueno :) A Misa no le gustó mucho el plátano pero yo pienso que estaba bien. El hijo de la familia, Michael (tiene tres años) quería que lo caminara a la escuela y lo lleve. Michael se convirtió en el realce de mi día, y ya sé que será difícil despedirme de él y de mi familia anfitriona. Un poco después cenamos y me senté con Mida (mi mama anfitriona) y con Michael, y le ensene los colores en inglés, y ella me los enseno en español. Estoy intentando formar una conexión individual con cada uno de ellos. ¡Hasta la fecha, el papa ha sido el más difícil, con Mida es más fácil por que le pregunto todo acerca de lo que está cocinando, y ambos amamos el café!

Creo que estamos al punto en donde la emoción inicial se está borrando, y nos sentimos nostálgicos y extrañando a casa, bueno es mi caso. Creo que está bien y sé que es normal. Hoy me sentí un poco triste, pero me siento mucho mejor. Cuando llegamos a casa, Mida me pregunto acerca de mi día. Le dije “estoy nostálgica” después de una búsqueda en Traductor de Google, pero no sé si me entendió o si se perdió el mensaje en la traducción, pero después de la cena decidió llevarnos a la casa de su hermana, que vive en la misma calle. No me sentía bien ya que soy un poco anti social, pero no pude decir no. Entonces fuimos y estoy contenta que fui. Nos contaron historias de su niñez y aun que no se español, bueno no sabía antes de ir, pero capture la esencia de la conversación, que estuvo padre. Compartimos risas y nos divertimos. Me entro el pensamiento al estar ahí que estas personas dejaron a extraños entrar en su hogar, y nos tratan como familia, y me sorprende. Sé que voy a extrañar a mi familia cuando me tenga que despedir.

- Andrew S.