25 de Junio, 2016

Esta noche para cenar, fuimos a la Plaza de Pancho en donde habían varios puestos de comida. Nos dividimos en grupos y mi grupo decidió comprar empanadas para el postre. Aquí es en donde conocí un nuevo amigo. En nuestra mesa había un niño de dos años con un carro de juguete. Me lo pasó a mí, y yo, hacienda sonidos de carro se lo regrese. A él le gustó mucho y continuamos a pasar el carro de ida y vuelta, riéndonos y sonriendo juntos. Él no hablaba todavía, y yo no sé mucho español de todas maneras, pero nos pudimos reír juntos. Esto me ha dado confianza y animo de conocer a mi familia anfitriona mañana, ya que aunque no nos podamos comunicar verbalmente, todavía tendremos un gran tiempo.  Ni eh estado en Ecuador tres días, pero de todas las experiencias que eh tenido, mi compañerito ha impulsado este viaje para mí.

- Skyler G.