Al estar con mi maravillosa familia anfitriona ha sido una aventura increíble. Definitivamente, Ecuador ha tenido un gran impacto en mí. Ha cambiado la manera en la que veo todo. El tener una familia anfitriona tan humilde me ha ensenado a mí como ser más humilde, y apreciar a la vida y a la familia más. Los quiero mucho y los llevare en el corazón siempre. Al pasar el tiempo aquí en Ecuador, no note que tanto he crecido estas dos semanas y cuatro años en el programa REACH. REACH me ha ensenado mucho y aprendo más acerca de mí todos los días, también al estar aquí. Aprendí a ser responsable, a ser humilde y amar sin condiciones, y lo más importante, a tener una mente abierta. Amo a Ecuador y no puedo esperar a regresar. Y claro, a visitar a mi familia anfitriona.

REACH ha sido una gran aventura, con grandes memorias, y aun mejores personas. Como a mi familia anfitriona, los quiero a cada uno de ustedes en el programa. Siempre tendrán un impacto en mi vida, por lo que aprendimos en REACH. Nunca es un adiós, más bien un “nos vemos pronto”. A Ecuador, mi familia anfitriona, y a los estudiantes, y a REACH. Gracias por todas las experiencias, fue una muy buena caminata y espero a continuarla hasta llegar a la cima de la montaña.

Con cariño, Lupita