Estimados Padres, Amigos, y gente que de vez cuando se encuentra con ese blog.

Estamos vivos y no está yendo bien! Han sido uno pocos días llenos de acción, pero nosotros (así como nuestros estómagos) se están asentando dentro de nuestra vida aquí en el Ecuador. Para recapitular lo que ha pasado hasta ahora Empezare por el principio.

.Llegamos la noche del domingo  a Otavalo y estuvimos dormidos poco después en el hostal  Santa Fe. El despertar y encontrarnos en una población nueva fue bastante emocionante. Poco a poco llegamos a sentiros a nosotros mismos y hablamos sobre lo que esperábamos y a lo que temíamos en nuestro viaje con un jugo fresco y pan. Después tuvimos una orientación con el personal de Tandana( la organización anfitriona  y que nos guiara) .Nos enviaron a una búsqueda de tesoro alrededor de la ciudad, en la cual intercambiamos, Yo (trate de) preguntar por direcciones y compramos las frutas más raras que pudimos encontrar.

 

Otra noche en el hostal y después acompáñanos a algunas maestras a la escuela en Quichinche donde yo ayudaría. Fuimos invitados a una clase de teatro interesante, con estudiantes increíblemente creativos, y un juego de futbol soccer contra niños cuya altura era la mitad de la nuestra y con quienes solo perdimos. Después de aquí, regresamos a Otavalo donde preparamos nuestras lecciones. El personal de Tandara nos atrajeron con representaciones teatrales que nos introdujeron hacia algunas ideas que no eran familiares para nosotros sobre la vida en la comunidad.

Un poco más preparados para quedarnos con las familias anfitrionas  que lo que habíamos estado cuando llegamos, nos propusimos para comprar provisiones para nuestras familias para las próximas dos semanas. Teniendo una pequeña idea de lo que estábamos a punto de meternos, deseamos que las compras que hicimos para nuestras familias sean necesarias y queridas.

Tan pronto, que partimos para Aqualongo (la pequeña comunidad donde nos estamos quedando) y por nuestras familias. Reunidos en el centro comunitario ansiosamente buscamos en la muchedumbre caras desconocidas por señales de bienvenida. Nos dijeron que nuestra madre anfitriona no estaba ahí todavía. Esto no era una sorpresa para nuestros guías, quienes sabían que  era un “comodín”. A la mitad de la junta todos corrieron afuera para mirar su llegada tomada de la manija de la bicicleta del presidente. Sabíamos que tendríamos suerte.

Ha sido una tremenda transición, pero por fin le estamos agarrando la onda. El desayuno no es necesariamente comida “típica”, el trabajo es más difícil a esta altitud, y revolver el cemento es una destreza muy importante aquí. Oh, y no toques los perros, no importa que tan lindos estén.

Hoy terminamos el piso de la glorieta que estamos construyendo en la escuela, y visitamos el Museo de Arte e Historia de Otavalo. Actualmente estamos sentados en la sala con nuestra familia anfitriona viendo una telenovela que apenas le entiendo. Tengo trenzas en el pelo, gracias a mi hermana anfitriona y lucero por fin está leyendo el libro que quiso leer este año pasado. Creo que nuestra mamá nos preguntó a cada una como cinco veces si tenemos frío o tenemos hambre. Hay mucho menos aquí en términos de tecnología, pero hay bastante amor para todos.

-Sydney con la ayuda de Lucero

Kiki (izquierda) y Nora (derecha), pasando la noche cenando con su familia anfitriona!

Kiki (izquierda) y Nora (derecha), pasando la noche cenando con su familia anfitriona!