¡Actualmente, estamos esperando a nuestro avión en rumbo a Colombia, que nos llevara a nuestra última destinación, casa! Estas tres semanas se fueron tan rápido y todavía recuerdo cuando empaque para este viaje. Es triste decir adiós, pero a la vez, estoy contenta y agradecida de tener la oportunidad de tener esta experiencia. Especialmente, estos últimos días, mis memorias están aquí para quedarse. Decirle adiós a nuestra familia anfitriona fue un momento agridulce porque aunque estoy feliz de irme a casa, estoy triste de dejar atrás a mi segunda familia. Mi mama anfitriona siempre fue muy dulce y amable, y además su comida fue fenomenal. Sin embargo, algo que no voy a extrañar de aquí son las papas. Las relaciones y amistades que forme en Ecuador me hicieron realizar que al conocer nueva gente y formar amistades me da un sentido de satisfacción. Definitivamente quiero continuar a viajar y a conocer a nuevas persona ya que hay mucho por ver y aprender. 
Algunas cosas que me llevo conmigo de Ecuador serán los lugares a los que visitamos y el impacto que la semana tuvo en la comunidad. Al visitar el árbol del Lechero, y ver la bella cascada ilustrar la cultura y el respeto que Ecuador tiene por su país. También, tener la oportunidad de enseñar geografía a los niños, y ayudarles hacer mapas de sal, fue algo que sobresalió para mi este verano. 
De nuevo, quiero agradecer a REACH y a Tandana por ayudarme a tener esta experiencia de algo tan padre y fascinante que sé que llevare conmigo el resto de mi vida. Hasta la próxima, esta chica va rumbo a Colombia (bueno, solo por dos horas, pero de todas maneras.)

 

 

Adriana