Kayla: ¿Que tan mal olías? (claro que esta pregunta es para poner al lector al tanto. Como su compañera de habitación, Kayla sabía exactamente qué tan mal olía)

Beatriz: Olía tan mal que mi mama anfitriona sugirió más agua hervida para mi ducha.

Kayla: ¿Cómo fue tu primera ducha?

Beatriz: Bueno, vertí el agua caliente en la cubeta de lavar, fui por mi ropa, regrese para ver que la cubeta estaba medio vacía. (*Consejo Profesional* revisa tu cubeta para ver si tiene hoyos) Ya en la área de la ducha, sostenía la cubeta con una de mis piernas para parar la corriente del agua. Fue muy difícil el no notar todos los bichos, y los niños curiosos de la vecindad afuera.

Al bañarme, mi ropa se caía al piso, y realice que se me olvido mi champú. Se acabó mi baño cuando había más bichos que agua en la cubeta. Cuando acabe de vestirme, me siguieron a mi cuarto seis ninos curiosos, I me digeron que me apurara para que pudiéramos jugar. Sobre todo, describiría la experiencia como “fría, encuerada, y con miedo.”

Kayla: ¿Te bañaras otra vez?

Beatriz: No!!!!

Nota posterior a la entrevista: El grupo voto y Beatriz se tuvo que bañar otra vez.