Gallos y reggaetón- son el reloj despertador de Agualongo. Después de motivarme a despertarme a las 6am, comí algo de desayuno. Estoy acostumbrado a un bagel, yogurt o cereal, así que comer un plato de arroz, frijoles y huevos fue un gran reto. Me impulse a terminar, y después del desayuno me vestí y Garrett y yo fuimos a la cancha como 5 minutos temprano. Lo primero que vi fue la neblina sobre la montaña y se parecía como algo que salió de Hollywood. Todos los que nos íbamos a reunir a las 7:30 llegamos y nos fuimos para la escuela de verano. “Oso”, nuestro perro familiar nos cuidó todo el camino y se aseguró que estábamos seguros. Yo ensene matemáticas primero en la escuela de verano, y solo tuve dos estudiantes, y el maestro era de mi edad. Los niños parecían interesados y muy listos, pero les faltaba confianza. Después de las matemáticas, ensene una clase de computadoras y algo acerca de los circuitos. Estaban muy animados y muy interesados en el kit de circuito, que era como un juguete para ellos. Espero poderles abrir los ojos un poco para que se interesen en el sector de STEM (por sus siglas en inglés, ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.)

Después del almuerzo, fuimos al museo en donde aprendimos un poco acerca de la cultura Otevalo, I compre la cobija más suave. Jugamos juegos tradicionales, incluyendo un juego de hablar, un juego de botella/cinco y –estoy seguro que es el favorito de todos—el juego de “un lobo atrapa un conejo bajo una cobija.” El paseo por camioneta de regreso a casa fue divertido, y abrí mis alas (mi cobija) y volé (con el viento.) Regresando a casa, compartí una sopa de maíz con pollo y papas fantástica con mi mama anfitriona y hablamos acerca de nuestras familias. El segundo día fue muy bien—no puedo esperar para mañana.  

José