Desde el momento de mi aturdimiento somnoliento, mi consciencia deriva, desvaneciendo de reconocimiento claro de regreso al subconsciente borroso. Realizando en donde estoy en el mundo, y luego del regreso a dormir. Sueños de colores de mis miedos, recuerdos, deseos y casos poco realistas, me despiertan cuando deberás debería regresar a dormir. Pensamientos de, “Quiero regresar a la casa…deberás me gusta ahí…necesito ir al baño,” y de regreso a “Regresa a dormir, Anaya.” Olvidando acerca de todo lo malo y quedándome con lo bueno. Desperdiciados, pensamientos aleatorios nunca serán obsesionados otra vez. Me volteo, aclarando mi cabeza y llenando mis oídos con un fuerte crujido de la cubierta de plástico del colchón. Mañana es un nuevo día con un sol brillante también con una bruma nublosa.

Anaya